Así nació Casa del Ríu...

Antonio y Charo son los protagonistas de la historia reciente de La Casa del Ríu, en Beneixama. Este matrimonio, apasionado del turismo en general y del rural en particular, dedicó más de tres años en buscar a lo largo y ancho de la provincia de Alicante una casa tradicional para convertirla en su nuevo hogar y hacer realidad el sueño de regentar un hospedaje de turismo rural, pero no uno cualquiera, en esta masía hasta el más mínimo detalle tiene su por qué.

El nombre de la casa obedece a que a escasos metros de la finca discurre el río Vinalopó y, desde que se recuerde, los vecinos del pueblo de Beneixama siempre se refirieron a este lugar como “La Casa del Ríu”. De hecho, en el llamado “Libro de Riqueza” del Ayuntamiento del pueblo  se hace referencia al inmueble en 1880 aludiendo al mismo como “La Casa del Ríu”.

 

Las obras de rehabilitación y restauración de las distintas dependencias se prolongaron hasta 2007, año en que “La Casa del Ríu” comenzó a funcionar como alojamiento de turismo rural. Las habitaciones en las que actualmente nos podemos alojar con total confort, fueron en su día dependencias destinadas a cuadras para el ganado, para los aperos de labranza o incluso depósitos de agua.

 

La decoración, cuidada al detalle, mantiene el toque rústico original de la zona, los interruptores de la luz nos recuerdan a aquellos primeros mandos que se utilizaron con la llegada de la electricidad a los hogares de los pueblos.

 

Antonio se convirtió en un gran experto en restauración de mobiliario y elementos de construcción así como de todo lo relacionado con la jardinería, ocupándose por completo del mantenimiento de la finca. Charo, con formación en turismo y unas dotes a la cocina que no están al alcance de todo el mundo, procura a los clientes de La Casa del Ríu un trato exquisito.

 

El alojamiento rural se hizo con un buen nombre gracias a la satisfacción de los clientes y al boca a boca, estuvo activo hasta 2011, año en que Antonio comenzó a librar una batalla contra una enfermedad que no pudo superar y tristemente nos dejó a principios de 2012.

 

Desde mitad de 2012 , Charo recuperó el funcionamiento de la Casa de nuevo y durante año y medio volvió a mimar a los clientes que tanto demandaban la reapertura de esta preciosa masía.

 

Sin embargo, las fuerzas no eran las mismas y con no poco pesar decidió cerrar el alojamiento.

Entre 2016 y 2018, una familia amiga y vecina del pueblo retomó el funcionamiento de La Casa del Ríu y, durante este tiempo, ha seguido ofreciendo a clientes la oportunidad de disfrutar del entorno.

En septiembre de 2018, Charo vuelve a ponerse al frente de La Casa del Ríu, con energías renovadas y el apoyo y ayuda de sus hijos. Dispuestos a satisfacer a clientes que volverán a visitarnos y cómo no, también a los nuevos que están por llegar para descubrir esta maravillosa casa que tanto encanto tiene.

 

Charo Rocamora

Charo Rocamora

Propietaria y gerente

Actual propietaria y fundadora de Casa del Ríu. Al lado de su marido Antonio, puso en marcha esta bonita casa rural, cuidando al máximo hasta el más pequeño detalle para el deleite de sus huéspedes.

Con un gusto por lo exquisito y una privilegiada mano para la cocina, ha conseguido hacer de la Casa del Ríu un lugar idóneo para el retiro y descanso de todo amante del turismo rural.

Pablo y Alba Ballester Rocamora

Pablo y Alba Ballester Rocamora

Antonio Ballester

Antonio Ballester

Propietario y fundador

 Junto con Charo, Antonio comenzó con este proyecto en el año 2005, con la ilusión de convertir el sueño de toda una vida en una realidad.

Su quehacer diario contemplaba diversas tareas que realizaba con total minuciosidad: cuidaba de sus jardines y huerta, labores de mantenimiento, ayudaba a su esposa Charo a la hora de servir mesas…

Antonio hoy ya no está pero sí su esencia en esta casa que levantó él con esfuerzo y dedicación.